La Viña

El cava nace, entre otras cosas, de la radical transformación del viñedo del Penedès derivado de la invasión filoxérica. La obligada renovación varietal con la introducción de viníferas de uva blanca y de calidad en sustitución de variedades tintas posibilitaron una radical modernización de la industria elaboradora de vino.

Una vez más, se evidencia que la calidad y la diferenciación de un vino empieza en la viña. Por ello la familia Olivella Galimany pone todo su esmero y sacrificio en el buen cultivo de la vid, aplicando las nuevas tecnologías con los procedimientos tradicionales.

La clásica trilogía de variedades destinada a la elaboración del cava es: Macabeo, Xarel·lo y Parellada. Es sobre estas variedades principales que se basa el prestigio, la calidad y el éxito del cava Pere Olivella Galimany. Cada una de estas variedades aporta al vino base unas especiales características que potencian, subrayan y complementan las propiedades de las demás dando origen a la práctica del coupage.




Macabeo

Variedad tradicional que fructifica con grandes racimos compactos, del hollejo fino lo que les da cierta fragilidad. Los vinos que origina son equilibrados en acidez, finos y de aroma sutil.



Parellada

Cepa que se adapta bien a las zonas altas. Los racimos son de granos grandes. Produce vinos suaves, de moderada graduación, delicados y ligeros, que destacan por su aroma elegante.




Xarel·lo

Variedad autóctona de racimos medianos, no muy compactos. Produce vinos con cuerpo, sabrosos y de buena acidez.