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El prestigio de nuestros vinos y cavas y los altos niveles de calidad alcanzados, empiezan en la vendimia. La recolección manual de la uva, su acondicionamiento y transporte hasta la bodega de elaboración se realiza con todo cuidado y con la máxima celeridad a fin de que el tiempo transcurrido entre la recolección y la obtención del mosto sea el mínimo posible. Por ello, la familia Olivella Galimany posee la bodega en pleno corazón de los viñedos.
Al llegar la uva a la bodega se inicia el proceso de elaboración del vino base con la extracción del mosto mediante un estrujado y prensado suave. Lo que permite hacer una primera selección del mosto. Aquí es donde se aplican las nuevas tecnologías de prensado que permiten obtener mostos de gran calidad.
Seguidamente estos mostos se clarifican, y una vez limpios inician el proceso de fermentación con levaduras seleccionadas, riguroso control de temperaturas a fin de aprovechar al máximo los aromas ricos y afrutados de las distintas variedades, cada una de las cuales se vinifica por separado.
Finalizada la vinificación, llega el momento de determinar la proporción de cada tipo y variedad que dará origen al coupage. Vinos de distintas variedades, se complementan para dar como resultado un vino con personalidad propia que definirá la linea seguida durante años por la familia Olivella Galimany.
El método tradicional, clásico o champenoise, empieza con la operación denominada tiraje que no es otra cosa que el embotellado del vino, añadiendo una mezcla de azúcar y levaduras que, al fermentar, produce la espuma que caracteriza al producto.
Las botellas se colocan en posición horizontal en las cavas subterráneas envueltas por la oscuridad y el ambiente húmedo, en un reposo total y a una temperatura prácticamente constante que no sobrepasa los 15ºC. Es la fase llamada de rima.
Durante un periodo mínimo de 9 meses, el cava va envejeciendo lentamente. Las diminutas burbujas de gas carbónico, producidas en la segunda fermentación, se disuelven en el vino, los aromas se hacen pujantes, las levaduras comunican un gusto singular al producto. El milagro del cava, sin que nadie lo vea, ya está hecho.
La crianza de nuestros cavas empieza a prolongarse desde los 24 meses para el Brut hasta los 42 meses para el producto estrella de la familia, el Brut Nature Reserva Familiar. Finalizada la crianza habrá que eliminar los posos de la segunda fermentación que suelen quedar adheridos a las paredes de la botella. Esta operación se denomina removido y se realiza colocando las botellas en los llamados pupitres, donde a diario y manualmente, se les da un octavo de vuelta con un pequeño movimiento vibratorio, aumentando, al mismo tiempo, el grado de inclinación.
Finalizado el removido las botellas se colocan en posición invertida denominada en punta hasta el momento que sea necesario de eliminar el sedimento acumulado junto al tapón, operación denominada degüelle.
En esta operación, las botellas se descorchan con increíble agilidad, dejando salir una pequeña cantidad de espuma que arrastra a su paso los residuos quedando la botella totalmente clara y limpia.
Después del degüelle se rellena la botella con el mismo producto y para la obtención de los diferentes tipos añadiremos el licor de expedición, mezcla de vino y azúcar.
El cava, una vez cerrado con el tapón de corcho definitivo, capsulado y etiquetado está ya listo para que el consumidor final lo pueda apreciar.
Es en este momento, cuando Usted se dispone a descorchar nuestros elaborados y que puede descubrir el "saber hacer" de una familia dedicada plenamente a este mundo.
¡ Un verdadero descubrimiento !
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